ARAMEO, IDIOMA.

Por: Alberto Meouchi

El Arameo es una lengua que presenta sus vestigios desde el siglo IX a.C., un idioma que, a pesar de sus tres milenios de uso, no ha dejado de ser un lenguaje vivo y hablado. Desde los tiempos en que los griegos comenzaron a tener una mayor familiaridad con Asia, ellos le dieron el nombre de “sirios” a la gente que así misma se autodenominaba “arameos”, por lo que el siríaco o el Arameo –en el sentido más amplio de la palabra–, es una rama líder del habla semítica, especialmente del semítico septentrional (Nöldeke, 1904). Este idioma, a lo largo del tiempo, fue dando fisonomía a varios dialectos, muchos de los cuales conservamos hasta la fecha con documentos literarios en museos y bibliotecas, o con inscripciones en piedras. Uno de esos dialectos del Arameo es el Arameo o Siríaco Occidental, que es el utilizado en la liturgia maronita.

El Arameo o Siríaco Occidental tiene su origen en Edesa (actual ciudad de Sanliurfa –o Urfa–, situada en la región de Anatolia Suroriental, en Turquía) en la histórica Mesopotamia Occidental (es decir, la Alta Meosopotamia o Mesopotamia Superior) al norte de Siria; de ahí que fuera llamada, por mucho autores que utilizaron este dialecto, como lengua edesana, lengua mesopotámica o lengua siríaca, siendo esta última denominación la que prevaleció. Probablamente algo que contribuyó a ser llamado siríaco, fue a causa de que el término “arameos”, al ser sinónimo de “gentiles” o “paganos” (y lo referido a ellos), quiso ser evitado por los primeros cristianos. En sentido amplio esta lengua (o dialecto) se llama Arameo, y en sentido estrecho Siríaco. Hemos, sin embargo, preferido conservar el sentido amplio en la Enciclopedia Maronita en sus voces, porque en español es más común usar ese término (idioma Arameo), y así es referido –con mayor frecuencia– para indicar la lengua que habló nuestro Señor Jesucristo.

El Arameo fue la lengua vernácula del Cercano Oriente a partir del siglo VI a.C. (Kiraz, 2013). Jesucristo y sus discípulos lo hablaron como su lengua materna, y predicaron en ella.

En Edesa este dialecto fue empleado como la lengua de uso para la literatura (fue un lenguaje literario), y alcanzó una especial importancia cuando las Sagradas Escrituras fueron traducidas a ella (probablemente en el siglo II d.C.), y Edesa se convirtiera en el centro intelectual de los cristianos de habla aramea. En efecto, con el cristianismo la lengua de Edesa penetró poco a poco hasta ser la lengua común del reino Persa. En el siglo IV d.C. el Arameo (el dialecto siríaco puro y simple) se convirtió en la
ARAMEO, IDIOMA. lengua de los cristianos arameos para toda su literatura. Fue, en definitiva, la lengua de los cristianos en toda aquella región.

Hacia el siglo V d.C., gracias a lo padres de la iglesia de habla griega, el Arameo (o siríaco) se vio influenciado enormemente por el griego, y no solo con la introducción de nuevas palabras griegas, sino también en expresiones idiomáticas, construcciones gramaticales y en el uso de las vocales (Nöldeke, 1904).

El esplendor del Arameo se da entre los siglos V y IX d.C, y su edad de oro alcanzó su apogeo en el siglo VII d.C. En estos cuatro siglos aparecen grandes intelectuales en diversas ramas: teología, filosofía, lógica, medicina, matemáticas, astronomía, farmacéutica, alquimia, historia, lingüística y literatura. Y es, coincidentemente en esta época (siglo VII d.C.), cuando se da una profunda división en la Iglesia a causa de las controversias cristológicas. De estas escisiones se formaron dos grandes grupos, los cuales dieron origen a las dos grandes subdivisiones del Arameo:

Arameo (o siríaco) Occidental: lengua literaria y eclesiástica de los cristianos maronitas, sirios y jacobitas (monofisitas). Y sigue la escritura llamada serṭo (ܣܶܪܛܳܐ).

Arameo (siríaco o caldeo) Oriental: lengua literaria y eclesiástica de los cristianos caldeos, asirios y los nestorianos. Y sigue la escritura llamada madnḥoyo (ܡܲܕ݂ܢܚܵܝܵܐ).

Tanto la escritura serṭo (ܣܶܪܛܳܐ) –utilizada en el Arameo occidental–, como la escritura madnḥoyo (ܡܲܕ݂ܢܚܵܝܵܐ) –utilizada en el Arameo oriental–, surgen de la escritura aramea llamada esṭrangelo (ܐܣܛܪܢܓܠܐ).

En los siglos XVII y XVIII d.C. destaca el obispo maronita José Simón Assemani (1687-1768), quien editó la Bibliotheca Orientalis –la primera y la mejor (hasta la fecha)–enciclopedia de trabajos en Arameo. Aparece también una excelente obra sobre san Efrén de Nísibe (ca. 306-373), en 6 volúmenes, preparada por el mismo José Simón Assemani y su sobrino Esteban Awed Assemani (1709-1782) con el propósito de dar a conocer el patrimonio teológico-literario de san Efrén al mundo europeo.

Hay varios esquemas para dividir el Arameo en períodos cronológicos, uno de los cuales, ampliamente aceptado, es el siguiente (Rubin, 2007):


- Arameo Antiguo (900-700 a.C.)

- Arameo imperial (hacia el 700-200 a.C.)

- Arameo imperial temprano (700-550 a.C.)

- Arameo imperial tardío (550-200 a.C.)

- Arameo medio (hacia el 200 a.C.-200 d.C.)

- Arameo tardío (alrededor de 200-900 d.C.)

- Arameo moderno (900 d.C. hasta el presente)


En la actualidad, fuera de la liturgia, el idioma Arameo se ha convertido en una serie de dialectos modernos (neo-arameo), los cuales son hablados en algunas partes de Siria (ciudades: Maalula, Bakha’a-el Sarkha, y Jabadin), del sudeste de Turquía, del norte Irak, y del noroeste y el suroeste de Irán.
El neo-arameo presenta tres importantes dialectos:


1) El Asirio - ܐܳܬܽܘܪܺܝܐ (oturyt): el nombre del dialecto ܐܳܬܽܘܪܺܝܐ (oturyt) toma su nombre de la región de Asiria ܐܳܬܽܘܪ (otur), región que, a su vez, toma su nombre de la ciudad de Ashur ܐܳܫܘܪ (oshur).

2) El Caldeo - ܟܳܠܕܳܝܳܐ (caldoyo): el nombre del dialecto ܟܳܠܕܳܝܳܐ (caldoyo) proviene del griego antiguo Χαλδαῖος, y este, del acadio kaldu, nombre de una de las tribus de Mesopotamia.

3) El Turoyo - ܛܽܘܪܝܐ (ṭuroyo): el nombre del dialecto ܛܽܘܪܝܐ (ṭuroyo) procede de la palabra ܛܽܘܪܳܐ (ṭuro), que significa “montaña”, porque es un idioma hablado en las “montañas”.


A los tres dialectos del neo-arameo –tanto el Asirio ܐܳܬܽܘܪܺܝܐ (oturyt), el Caldeo ܟܳܠܕܳܝܳܐ (caldoyo) como el Turoyo ܛܽܘܪܝܐ (ṭuroyo)– se les conoce como ܣܘܽܪܰܝܬ (surayt), o ܣܽܘܪܝܳܝܳܐ (suryoyo). Tanto el nombre ܣܘܽܪܰܝܬ (surayt) como ܣܽܘܪܝܳܝܳܐ (suryoyo) significan “siríaco” en Arameo.

Bibliografía:

Kiraz, George Anton, The New Syriac Primer. Piscataway, Nueva Jersey (EE. UU.): Gorgias Press, 2013; Nöldeke, Theodor,Compendious Syriac Grammar. (Traducción al inglés de la segunda edición alemana 1898 por James A. Chrichton en 1904). Reimpreso en Eugene, Oregon (EE. UU.): Wipf and Stock Publishers, 2017; Rubin, Aaron D. Language and Linguistics Compass 2/1 (2008): 61–84. Journal Compilation. 2007 Blackwell Publishing Ltd . Recuperado de https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/j.1749-818X.2007.00044.x.

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Cómo Citar:

MEOUCHI, Alberto. Diccionario Enciclopedico Maronita. Chihuahua, Mexico: iCharbel.editorial (2019). Sitio web: https://www.maronitas.org



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