GINNAZ (جناز | pl. جنازات , Ginnazat)

Por: Alberto Meouchi

El Ginnaz (árabe: جناز | pl. جنازات , ginnazat: “funerales”) es el Oficio de las Exequias. El vocablo procede de arameo ܳܓܢܺܝܙ (gnizo) significa “oculto”. Los difuntos son “invisibles” pero no ausentes, pues están presentes de manera “oculta” (i.e. ܳܓܢܺܝܙ, gnizo) después de su muerte. Para la liturgia maronita los difuntos emprenden un viaje de este mundo hacia el Reino de los cielos, por lo no están perdidos para siempre. Así el viaje no es otra cosa sino un pascua (ܦܶܨܚܳܐ, peṣḥo: salir del exilio) para alcanzar la resurrección.

Los ritos cristianos de funerales celebrados en la Iglesia Maronita se conocen en arameo como ܩ̈ܳܠܶܐ ܡܒܰܝ̈ܳܐܢܺܐ ܕܥܰܠ ܩܰܒܪ̈ܶܐ ܕܥܰܢܺܝ̈ܕܶܐ (qole mbayone d-‘al qabre d-‘anide, “himnos de consolación sobre las tumbas de los que han partido”). Como se puede apreciar el nombre “himnos” (ܩ̈ܳܠܶܐ, qole) resalta la importancia que la liturgia maronita le da a la música en este oficio; es través del canto como se eleva la oración por el eterno descanso de los difuntos –a quienes se les refiere como “los que han partido” (ܥܰܢܺܝ̈ܕܶܐ, ‘anide)–, y con el que se consuela a los vivos.

En los tiempos más tempranos a los oficios de funeral se les llamaba los ܬܶܟ݁ܣ̈ܶܐ ܕܢܰܘܣܳܐ o ܕܢܰܘܺܝܣܶܐ (nawyse o tekse d-nawso | en árabe: نويسة (nuwaisseh | “ritos del santuario”), derivado del vocablo ܢܰܘܣܳܐ (nawso, “santuario”, que se aplicaba a las capillas mortuorias o a los cementerios), y ܢܰܘܣܳܐ (nawso) procede de la palabra griega ναός (naós, “templo”). Este nombre para los oficios funerales tenía razón de ser porque para los maronitas la partida (el “adiós”) de los cristianos no es una despedida definitiva, por lo que el cementerio no es una morada permanente. Los cuerpos puestos en el cementerio están en un lugar sagrado pero de forma temporal: ܒܶܝܬ ܥܳܠܡܳܐ ܗ̱ܘ ܢܰܘܣܳܐ ܕܓܽܘܫܡܳܐ (beit ‘olmo-w nawso d-gushto, “El sepulcro es el santuario del cuerpo”).

El documento maronita más antiguo del rito de exequias que se conserva lleva el título de ܟܬܳܒܳܐ ܕܠܶܘܝܳܐ (ktobo d-lewyo, “Libro para el Acompañamiento”) y es el manuscrito Vat. Syr. 59 (1266). Este título sugiere que con la muerte –el fin de esta vida temporal– comienza el viaje definitivo a la eternidad. Este viaje presenta, según la tradición de las iglesias siríacas, algunos obstáculos y peligros que se han de superar, por lo que al difunto se le ha de acompañar en esa travesía final hacia la Vida Eterna. Las oraciones exequiales imploran al Señor su compañía, así como la compañía de la Madre de Dios, y la de los santos y ángeles.

En efecto, el Oficio Maronita de las Exequias o Ginnaz (جناز) es también un acompañamiento (ܠܶܘܝܳܐ, lewyo) a lo largo de todo el camino hacia el cementerio: a) la primera estación se celebra en la casa del difunto (o en la funeraria), donde destaca el Himno del Incienso con el que se recuerda que la resurrección es la verdadera revelación escondida en el pasado; b) luego la procesión hacia la iglesia, cantando los salmos de los laudes para los domingos (del Safro Dominical) del Oficio Divino (salmos 117, 148-150); c) la segunda estación es en la Iglesia, ahí se recibe al difunto en la puerta principal para hacerlo entrar; d) después está la segunda procesión de la iglesia hacia el cementerio; y, e) la tercera estación es en la tumba donde será sepultado el difunto. Aquí se incluye, por influencia latina, la bendición con agua bendita, pues la costumbre original era la de ungir con aceite haciendo la señal de la cruz en la frente del difunto antes de enterrarlo.

Llama la atención que la mayor parte de las oraciones de exequias no vayan dirigidas a la Santísima Trinidad sino al Hijo. Este es una de los aspectos llamativos del Ginnaz (جناز), pero se explica en cuanto que trata de la experiencia humana más aterradora y definitiva, la muerte, por lo que se recurre a Aquél que la enfrentó en su propia Persona.

Bibliografía:

DOUEIHI, Hector Y., The Book of Ginnazat, Order of Christian Funeral according to the Rite of the Maronite Antiochean Church, USA: Diocese of Saint Maron-Office of Liturgy, 1988.

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Cómo Citar:

MEOUCHI, Alberto. Diccionario Enciclopedico Maronita. Chihuahua, Mexico: iCharbel.editorial (2019). Sitio web: https://www.maronitas.org


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