SINAXARIÓN

DEL CALENDARIO LITÚRGICO MARONITA

c | Marzo 08

SAN JUAN DE DIOS, FUNDADOR DE LOS FATEBENEFRATELLI, PATRÓN DE LOS ENFERMOS Y TRABAJADORES EN LOS HOSPITALES († 1550)

1. El camino hacia Dios

El camino que conduce al Señor, se sabe, pasa a veces por senderos muy sinuosos. Es el caso de san Juan de Dios, nacido como Juan Ciudad en un pequeño pueblo de Portugal y que dejó su casa a los 8 años para seguir a un clérigo, mostrando una vocación bastante precoz.

2. Una vida llena de aventuras

Evidentemente, sin embargo, no era todavía el momento adecuado. Luego Juan se marchó a Oropesa, España, y hasta los 27 años vivió con una familia de pastores; posteriormente se unió al ejército y luchó al menos en dos importantes batallas en Pavía y luego en Viena, asediada por los turcos. Más tarde, mientras tuvo dinero, viajó por todo el continente europeo, incluso tocando África, hasta que regresó a España y se estableció en Granada donde abrió una librería. Entre los muchos oficios que había desempeñado hasta entonces, el oficio de librero era el más lo había apasionado: pronto se enamoró de los libros y los consideró también un subsidio para la oración y la fe, especialmente los que tenían imágenes sagradas.

3. La vocación en tres palabras

En Granada, un día, escuchó un sermón del místico Juan de Ávila y se sintió alcanzado como por un rayo. Anduvo pidiendo caridad para los pobres usando una fórmula especial de tres palabras: "Hagan bien hermanos", una exhortación a los demás a hacer el bien a sus hermanos y hermanas y, por lo tanto, también a sí mismos. Al mismo tiempo, también comienza a practicar formas de penitencia bastante exageradas que le harán ser arrestado y terminar en un manicomio. Aquí Juan se acerca a los últimos de los enfermos, a quellos encerrados por las familias que quieren esconderlos y deshacerse de ellos. También toca los métodos con los que son tratados, tratamientos tan inhumanos que llegan a ser torturas, y comprende que tiene que hacer algo, que debe estar cerca de estos desafortunados hermanos sólo porque Dios lo quiere.

4. Un nuevo enfoque hacia los enfermos

Al final de su experiencia en el manicomio, Juan se fue con el obispo y ante él se comprometió a trabajar y vivir en favor de los que sufrían enfermedades y abandonos y a acoger en su comunidad a todos aquellos que hubiesen querido imitar su opción preferencial por los enfermos y abandonados. La Providencia le concedió dos hermanos: los tres llevaban un pobre hábito con la cruz y en 1540 fundaron el primer núcleo de la Congregación de los Hermanos de la Misericordia. Pero Juan aspiraba a mucho más. Aunque no tenía conocimientos de medicina, estaba convencido de que los enfermos debían ser tratados de una nueva manera, es decir, escuchándolos y satisfaciendo sus necesidades a varios niveles. Pudo fundar un primer hospital para obedecer estos dictados en Granada, y luego otro en Toledo. Al mismo tiempo se ocupaba de los huérfanos, las prostitutas y los desempleados.

5. El nacimiento "póstumo" de la Orden

Juan murió a la edad de 55 años en 1550: mientras estaba rezando, arrodillado, sosteniendo un crucifijo. No dejó ninguna regla escrita, pero ya su obra de caridad estaba en marcha y sus cohermanos seguirán inspirándose en él. Cuarenta y cinco años después, sus enseñanzas serán codificadas en la Regla relativa a la nueva Orden Hospitalaria de san Juan de Dios, también conocida -con aquella expresión muy suya- de "Fatebenefratelli". Canonizado en 1609, fue luego proclamado Patrono de los enfermos y de los hospitales.

Fuente: VaticanNews

Otros Santos para hoy

SANTA FRANCISCA ROMANA († 1440)

(Bussa di Leoni.) Una de las más grandes místicas del Siglo XV; nació en Roma de una noble familia, en 1384; murió allí el 9 de marzo de 1440. Su deseo desde la juventud fue entrar a participar en la religión, pero cumpliendo el deseo de su padre, se casó a la edad de doce años con Lorenzo de Ponziani. Entre sus descendientes sabemos de Battista, quien llevó el nombre de la familia, Evangelista, un niño de notables dotes (murió en 1411) y Ages (murió en 1413).

Frances fue muy reconocida por su caridad para con los pobres, y su cuidado de almas. Ella hizo que muchas damas romanas abandonaran su vida de frivolidad, e hizo que se reunieran a una asociación adscrita al monasterio benedictino de Santa María Nuova. Más tarde se transformó en la Congregación Benedictina de Tor Di Specchi (25 de marzo de 1433), la que tuvo la aprobación de Eugenio IV (4 de julio de 1433).

Sus integrantes siguieron una vida religiosa, pero sin llegar a tomar los votos estrictos de clausura, y fueron muy activos en las oraciones y trabajos. Con el consentimiento de su esposo, Fraces practicó la continencia y avanzó en la vida contemplativa. Sus visiones generalmente tomaron la forma de dramas en los que participaban personajes celestiales. Tenía el don de milagros y de éxtasis, además de la visión de su ángel guardián. Tuvo revelaciones respecto al purgatorio y el infierno; llegó a predecir el cisma de la condición occidental.

Ella podía leer los secretos de las consciencias y detectar intrigas de origen diabólico. Fue muy notable por su humildad y desapego, su obediencia y paciencia, ejemplificadas con ocasión del destierro de su esposo, el cautiverio de Battista, la muerte de su hijo, y la pérdida de todas sus propiedades.

A la muerte de su esposo (1436) se retiró con sus compañeras de Tor de Specchi, buscando admisión por caridad, y se hizo superiora. Con ocasión de una visita de su hijo, cayó enferma y murió el día que había predicho. Su canonización fue establecida en tres procesos (1440, 1443, y 1451) y Paulo V la declaró santa, el 9 de mayo de 1608, asignando el día 9 de marzo como el correspondiente a su festividad. Mucho antes de eso, no obstante, los fieles fueron a venerar su cuerpo a la iglesia de Santa María Nuova en el Foro Romano, ahora conocida como la iglesia de Santa Francesca Romana.

Fuente: Francesco Paoli