SINAXARIÓN

DEL CALENDARIO LITÚRGICO MARONITA

d | Abril 21

SAN PÍO I, PAPA († 154)

Papa San Pío I: Se desconoce su fecha de nacimiento; fue Papa desde el año 140 hasta el 154. De acuerdo con la lista de Papas más antigua, dada por San Ireneo, (Contra Herejías II.31; cf. Eusebio de Cesarea, "Historia de la Iglesia", V.6) Pío fue el noveno sucesor de San Pedro. Las fechas de su pontificado que el Catálogo Liberiano (146-61) descansan en el cálculo falso de cronistas antiguos, y no pueden ser aceptadas. El único dato cronológico que poseemos es provisto por el año de la muerte de San Policarpo de Esmirna, la cual se puede situar con gran certeza en el año 155-56. En su visita a Roma en el año anterior a su muerte, Policarpo encontró allí como obispo a Aniceto, el sucesor de Pío; por lo tanto, la muerte de Pío debió haber ocurrido cerca del año 154.

El "Liber Pontificalis" (ed. Duchesne, I, 132) dice que el padre de Pío era Rufino y lo declara nativo de Aquilea; sin embargo, esto es probablemente una conjetura del autor, que había oído sobre Rufino de Aquilea (finales del siglo IV). Sabemos por una nota en el "Catálogo Liberiano" (en Duchesne, "Liber Pontificalis", I,5), lo cual es confirmado por el Fragmento Muratorio" (ed. Preuschen, "Analecta", I, Tubingen, 1910), que un hermano de este Papa, llamado Hermas, publicó “El Pastor” (Vea HERMAS). Si la información que da el autor relativa a sus condiciones personales y estado social (primero esclavo y después hombre libre) fuese histórica, podríamos conocer más sobre el origen de su hermano el Papa. Es muy posible que la historia que Hermas cuenta de sí mismo sea una ficción.

Durante el pontificado de Pío la Iglesia Romana fue visitada por varios herejes, que trataban de propagar su falsa doctrina entre los fieles de la capital. El gnóstico Valentino que había hecho su aparición bajo el Papa Higinio, continuó sembrando su herejía, aparentemente con éxito. El gnóstico Cerdo estuvo activo también en Roma en este período, durante el cual Marción llegó a la capital (ver MARCIONITAS), donde fundó su doctrina herética al ser excluido de la comunión por Pío (Ireneo, "Contra Herejías", III, III).

Pero la Iglesia Romana también fue visitada por maestros católicos, de los cuales los más importantes son San Justino, quien expuso las enseñanzas cristianas durante el pontificado de Pío y de su sucesor (Papa San Aniceto). Una gran actividad marca así la comunidad cristiana en Roma, la cual se yergue claramente conspicua como el centro de la Iglesia. El "Liber Pontificalis" (ed. cit.) habla de la decisión de este Papa de que los judíos convertidos al cristianismo debían ser admitidos y bautizados. No sabemos qué quiere decir esto; sin duda el autor de "Liber Pontificalis", aquí como frecuentemente, refiere al Papa un decreto válido en la Iglesia de su propio tiempo.

Una leyenda posterior data la fundación de dos iglesias, la titulus pudentis (ecclesia Pudentiana) y la titulus Praxedis, a la época de este Papa, quien se supone también haber construido un baptisterio cerca del anterior y haber ejercido funciones episcopales allí (Acta SS., IV mayo, 299 ss.; cf. De Rossi, "Musaici delle chiese di Roma: S. Pudenziana, S. Prassede"). Sin embargo, la historia no puede reclamar credibilidad histórica. Estas dos iglesias fueron construidas en el siglo IV, aunque es posible que reemplazaran casas de cristianos en las que los fieles de Roma se reunían para el servicio divino antes de la época de Constantino; sin embargo, no se puede presentar la leyenda como prueba de este hecho. En muchos escritos posteriores (por ejemplo, el “[[por ejemplo, el Liber Pontificalis”) el "Pastor" o "Shepherd" en la obra de Hermas, se acepta erróneamente como el nombre del autor, y, ya que a un sacerdote romano Pastor se le asignó un rol importante en la fundación de esas iglesias, es muy posible que el escritor de la leyenda estuviera igualmente despistado, y en consecuencia entrelazó al Papa Pío I en esta narrativa legendaria (Vea PRÁXEDES Y PUDENCIANA). Dos cartas escritas al obispo Justo de Viene (P.L., V, 1125 ss.; Jaffé, "Regesta", I, 2da ed., pp. 7 ss.) adjudicadas a Pío, no son auténticas. La fiesta de San Pío se celebra el día 11 de julio.


Bibliografía: Liber Pontif., I, ed. DUCHESNE, 132 sq.; LANGEN, Gesch. der rom. Kirche, I (Bonn, 1881), 111 sq.; DUCHESNE, Hist. ancienne de l'eglise, I (París, 1906), 236 ss. Sobre asuntos cronológicos cf. LIGHTFOOT, Los Padres Apostólicos, I, I (2da ed., Londres, 1890), 201 ss.; HARNACK, Gesch. der altchristl. Lit., II (Leipzig, 1897), I, 133 ss.; MEYRICK, Vidas de los Primeros Papas (Londres, 1880).

Fuente: Kirsch, Johann Peter. "Pope St. Pius I." The Catholic Encyclopedia. Vol. 12, pág. 126. New York: Robert Appleton Company, 1911. 29 abril 2020. http://www.newadvent.org/cathen/12126b.htm.

Otros Santos para hoy

SANTA JULIA DE AL-BATUL, MÁRTIR (s. V)

Julia era de Cartagena.

Fue secuestrada y así la compró un sirio llamado Eusebio. Ella era su sirvienta sirviéndole con toda actividad y honestidad.

Estudiaba la fe cristiana y memorizaba los consejos del apóstol san Pablo para compartirlos con los esclavos de sus amos. Siempre perseveraba en oraciones, meditaciones y a su cuerpo le imponía ayunos y sacrificios.

Un día ella llegó con su amo a la isla de Córcega, donde participó en una fiesta en honor al dios del árbol. Julia mostró su aborrecimiento por los mitos paganos, y esto llegó a oídos del gobernador, por lo que la convocó y la encargó de participar en el sacrificio de los dioses, y si lo hacía le concedería la libertad. Ella le respondió con valentía y franqueza: «Soy libre con la fe de Cristo. Dios no permita que compre la libertad con la ingratitud de mi fe».

Le dieron unas cachetadas en la boca y en la cara hasta que su boca se llenó de sangre, y ella estuvo paciente y en silencio. Luego le tiraron del cabello y la azotaron con fuerza, hasta que su carne se rasgó, y ella lo soportó con una paciencia asombrosa. Finalmente la crucificaron en un árbol. Se regocijó de que su Divino Redentor fuera comparado con su muerte en la cruz, cuando su alma pura voló para disfrutar de la gloria celestial con las vírgenes mártires. Esto ocurrió a mediados del siglo V.

Fuente: www.maronitas.org