FRACCION DEL PAN

Por: Alberto Meouchi

Es una de las partes de la Misa Maronita (o Qurbono) que se reza en la sección de la Anáfora. Es tan bonito este momento litúrgico maronita que por sí mismo explica el porqué los primeros cristianos le llamaban a la Misa con este nombre (cf. Hch 2, 42).

La Fracción del Pan se realiza en cinco gestos: partir la Hostia (Fracción), sumergir la Hostia en la Sangre (Inmersión), hacer la señal de la Cruz con la Sangre sobre la Hostia (Signación); dejar caer un trozo Hostia dentro del Cáliz (Unión) y elevar la Hostia y la Sangre (Elevación).

La Fracción e Inmersión, simbolizan la crucifixión, muerte y sepultura de Cristo. El Rito de la Signación, simboliza la acción de la Santísima Trinidad que une el Cuerpo y la Sangre y, por tanto, el retorno del Cuerpo a la vida al ser signada por la Sangre, símbolo de la vida. El Rito de la Unión (o Mezcla), simboliza la reunificación del Cuerpo y de la Sangre del Señor. El Rito de la Elevación, símbolo de la Resurrección de Cristo y de su Ascensión al Cielo, así como del cumplimiento del Misterio de Salvación.

Las oraciones para cada gesto son las siguientes:

1) Fracción: el celebrante toma la hostia con su mano derecha y la signa, la parte sobre el cáliz en dos y deposita la parte derecha sobre la patena; luego desprende una partícula de la parte izquierda, y coloca la parte izquierda sobre la patena, diciendo “Con fe nos acercamos, sellamos ✠ y partimos esta Eucaristía, Pan Celestial, Cuerpo del Verbo, Dios Vivo”.

2) Inmersión: sumerge la pequeña partícula en el Cáliz en forma de cruz diciendo “Y con esta Brasa purificadora y llena de misterios de lo alto, signamos este Cáliz de salvación y de acción de gracias”, y luego sumerge la partícula del Cuerpo tres veces en la Sangre diciendo: “en el nombre del Padre ✠, Dios Vivo; y del Hijo ✠ nacido de Él y, como Él, fuente de vida; y del Espíritu Santo ✠ cumplimiento y fin de lo que era y será en el cielo y en la tierra. Único Dios Verdadero, Bendito, Altísimo e Indivisible, de quien procede la vida por todos los siglos”.

3) Signación: signa el Cuerpo tres veces con la pequeña partícula mojada en la Sangre, diciendo: “La Sangre de Cristo se derrama sobre su Santo Cuerpo, en el nombre del Padre ✠, del Hijo ✠ y del Espíritu Santo ✠”.

4) Unión: deja caer la pequeña partícula en el cáliz: “Uniste, Señor, tu divinidad con nuestra humanidad y nuestra humanidad con tu divinidad; uniste tu vida con nuestra mortalidad y nuestra mortalidad con tu vida; tomaste lo nuestro y nos diste lo tuyo para la vida y la salvación de nuestras almas. A ti sea la gloria por siempre”.

5) Elevación: el celebrante junta las dos partes de la Hostia. Con su mano derecha eleva el Cuerpo del Señor y con la izquierda eleva el Cáliz, mientras reza junto con la asamblea la siguiente oración: “¡Ofrenda agradable que se entregó por nosotros, Víctima propiciatoria que se ofrendó a su Padre, Cordero que se hizo para sí mismo pontífice oferente! Que nuestra súplica, Señor, sea por tu misericordia un incienso que lo ofrecemos por ti a tu Padre. Gloria a ti por siempre”. Terminada esta oración el celebrante deposita las ofrendas sobre el altar.

Bibliografía:

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Cómo Citar:

MEOUCHI, Alberto. Diccionario Enciclopedico Maronita. Chihuahua, Mexico: iCharbel.editorial (2019). Sitio web: https://www.maronitas.org


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