HORAS LITURGICAS

Por: Alberto Meouchi

En la tradición semítica el día propiamente comienza en las vísperas: a la caída del sol ya es el principio del día. El día se abre a las 7:01 p.m. con la primeras vísperas (del periodo nocturno: con tres vísperas por la noche) y se acaba a las 6:00 p.m. (del periodo diurno: con 12 horas durante la luz del día):

Primera Vigilia: de 7:00 p.m. a 10:59 p.m.
Segunda Vigilia: de 11:00 p.m. a 2:59 a.m.
Tercera Vigilia: de 3:00 a.m. a 5:59a.m.
Hora del Alba: 6:00 a.m. - 6:59 a.m.
Hora Prima: 7:00 a.m. - 7:59 a.m.
Hora Segunda: 8:00 a.m. - 8:59 a.m.
Hora Tercia: de 9:00 a.m. - 9:59 a.m.
Hora Cuarta: 10:00 a.m. - 10:59 a.m.
Hora Quinta: 11:00 a.m. - 11:59 a.m.
Hora Sexta: 12:00 p.m. - 12:59 p.m.
Hora Séptima: 1:00 p.m. - 1:59 p.m.
Hora Octava: 2:00 p.m. - 2:59 p.m.
Hora Nona: 3:00 p.m. - 3:59 p.m.
Hora Décima: 4:00 p.m. - 4:59 p.m.
Hora Undécima: 5:00 p.m. - 5:59 p.m.
Hora Duodécima o final: 6:00 p.m. - 6:59 p.m.


Con este criterio se estipularon las siete horas litúrgicas maronitas para la oración (i.e. las horas canónicas para el rezo del Oficio Divino):

1) ܪܰܡܫܳܐ (ramsho), significa “víspera” o “tarde-noche”: oración de Vísperas (rezo de las 6 p.m).

2) ܣܽܘܬܳܪܳܐ (sutoro), significa “protección”: oración de Completas (rezo de las 9 p.m). El nombre de “protección” para esta hora proviene de que en ella se canta el salmo 91 [Vg 90], salmo didáctico sobre la protección del justo contra todos los enemigos.

3) ܠܺܠܝܳܐ (lilyo), significa “noche”: oración de Medianoche (rezo de las 00 a.m.).

4) ܨܰܦܪܳܐ (safro), significa “mañana”: oración de Maitines o Laudes (rezo de las 6:00 a.m.).

5) ܒܰܬܠܳܬܫܳܥܺܝܢ (batlot sho‘iyn), significa “a la tercera hora”: oración de Tercia (rezo de las 9:00 a.m.).

6) ܕܫܶܝܬܫܳܥܺܝܢ (dsheyt sho‘iyn), significa “a la sexta hora”: oración de Sexta (rezo de las 12:00 p.m.).

7) ܒܰܬܫܰܥܫܳܥܺܝܢ (batsha‘shoi‘yn), significa “a la novena hora”; oración de Nona ( rezo a las 3:00 p.m.).


Las horas canónicas han sido entendidas alegóricamente como el recuerdo de los momentos claves de la Pasión de nuestro Señor Jesucristo: el ܪܰܡܫܳܐ (ramsho) para recordar la Última Cena, día de la institución del Orden Sacerdotal y de la Eucaristía, y momento del Lavatorio de los pies; el ܣܽܘܬܳܪܳܐ (sutoro), la amarga experiencia del Huerto de Getsemaní donde, durante aquella oración, Cristo sudó su preciosa Sangre y fue entregado por Judas Iscariote; el ܠܺܠܝܳܐ (lilyo), nos remite al interrogatorio que le hicieron el Sumo Sacerdote y el Sanedrín a Cristo, en donde recibió una bofetada, así como su condena por haber aceptado el ser el Hijo de Dios, poniéndolo a disposición de Pilato y de Herodes; el ܨܰܦܪܳܐ (safro), cuando Pilato, lo mandó azotar y lo pone como elección contra Barrabás para liberarlo por no encontrar culpa en él, pero al ver que la turba exigía su muerte, se lavó las manos y condenó al suplicio de la Cruz a Jesucristo; el ܒܰܬܠܳܬܫܳܥܺܝܢ (batlot sho‘iyn), el momento en que le cargan con la Cruz y le hacen recorrer su camino hacia el Calvario; el ܕܫܶܝܬܫܳܥܺܝܢ (dsheyt sho‘iyn), el trágico acontecimiento de su crucifixión y de sus últimas palabras antes de morir; y el ܒܰܬܫܰܥܫܳܥܺܝܢ (batsha’shoi‘yn), nos recuerda el instante en que dando un fuerte grito, Cristo expiró en la Cruz, la tierra tembló, traspasaron su corazón con una lanza, lo bajaron de la Cruz y lo envolvieron en un sudario para ser sepultado.

La Iglesia Maronita siguiendo la antigua profecía de Malaquias proferida frente a las mezquindades de sacrificios descritos en los versículos 6 al 10 del capítulo primero (cf. Ml 1, 610) –“pues de donde sale el sol hasta el ocaso grande es mi Nombre entre las naciones. En todo lugar es ofrecido incienso y una oblación pura a mi Nombre, porque mi Nombre es grande entre las naciones, dice el Señor de los ejércitos” (Ml 1, 11)–, convierte todo el día en oración a través de sus 7 horas canónicas.

Las dos horas que sirven como eje de todas ellas son las ܪܰܡܫܳܐ (ramsho) vísperas, y las ܨܰܦܪܳܐ (safro), laudes. La naturaleza de estas horas presentan algunas elementos en común: la salmodia, el ܚܽܘܣܳܝܳܐ (ḥusoyo) y la lectura bíblica. La lectura bíblica sigue el orden de la tradición siríaca según el ciclo litúrgico y es fuente, su lectura, de formación en la fe, así como de reflexión ascética y piadosa. Entre semana se lee una lectura, mientras que en los domingos se leen dos lecturas.

El rezo de la Liturgia de las Horas se lleva a cabo en la Bima. El sacerdote únicamente entra al Debir para incensar el altar.

Debido a su origen monástico los textos del oficio son tradicionalmente cantados en dos coros.

El nombre que recibe el libro que contiene la oración de la Liturgia de las Horas es ܫܚܺܝܡܬܳܐ ܦܳܣܺܝܩܳܝܬܳܐ (shḥimto fosiqoyto) que se traduce como “Breviario”. También se le conoce como el ܟܬܳܒܐ ܕܰܨܠܘܬܳܐ ܦܳܣܺܝܩܳܝܬܳܐ (ktobo’ d-sluto’ shḥimto), es decir, el “Libro de las Oraciones Ordinarias”.

Bibliografía:

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Cómo Citar:

MEOUCHI, Alberto. Diccionario Enciclopedico Maronita. Chihuahua, Mexico: iCharbel.editorial (2019). Sitio web: https://www.maronitas.org


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