Coronación de la Virgen en Qannoubine (2/2)
- 14 may 2022
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 22 may 2022
Ā«Siguiendo la tradición iconogrĆ”fica, este fresco cristiano se lee como una historia y un testimonio. Representa la Coronación de la Virgen MarĆa por el Padre, el Hijo y el EspĆritu Santo, sobre el fondo de un cielo estrellado flanqueado por el sol y la lunaĀ».

Primera parte: Coronación de la Virgen en Qannoubine (1/2)
Por: Dr. Amine Jules Iskandar
Syriac Maronite Union-Tur Levnon
Asociado de maronitas.org
Escrito para Ici Beyrouth
El monasterio rupestre de Qannoubine fue fundado por Teodosio el Grande a finales del siglo IV en una de las gargantas del Qadisha, que estÔ llena de monasterios y ermitas. Fue la sede patriarcal maronita desde 1440 hasta 1854. Fue el patriarca Esteban Douaihi, fallecido en 1704, quien dejó su huella en la iglesia principal al hacer pintar en ella el fresco mÔs emblemÔtico de la herencia maronita.
Esteban Douaihi estĆ” representado en este fresco entre los demĆ”s patriarcas maronitas, caminando en procesión hacia la escena de la Coronación de MarĆa. En total, 26 patriarcas se sentaron en Qannoubine. Sin embargo, sólo 17 vivieron y estĆ”n enterrados allĆ. Sus nombres estĆ”n grabados en sirĆaco en la estela funeraria de 1909 de la cercana capilla rupestre de Santa Marina, donde estĆ”n enterrados sus huesos. Trece de ellos estĆ”n representados en la cueva principal en el fresco de la Coronación. Sin embargo, como esta obra aĆŗn no estaba terminada en el momento de la muerte del patriarca en 1704, el artista tuvo la oportunidad de aƱadir al sucesor Gabriel de Blaouza (1704-1705). TambiĆ©n aƱadió dos importantes patriarcas que no murieron en Qannubine: JosĆ© de Akura (1644-1648) y Jorge de Bsebeel (1657-1670). Con ello, el nĆŗmero de patriarcas representados asciende a 15, incluido el mecenas, Esteban Douaihi (1670-1704). La obra fue restaurada en 1781 por el artista Moussa Dib de Dlebta, como indica el texto garabateado en caracteres sirĆacos cursivos (serto) en la parte inferior de la composición.

Para Esteban Douaihi, este cuadro es mucho mĆ”s que una obra de arte. Es un manifiesto que incluye todos sus escritos anteriores. Dota al LĆbano de una reina, apela a sus afinidades culturales y artĆsticas romanas occidentales que se han convertido en especĆficas de la personalidad maronita. Utiliza la escritura sirĆaca como sello de pertenencia y la sitĆŗa en un lugar sagrado y altamente simbólico, el Bosque de los Cedros del LĆbano. Este Ć”rbol es el emblema de su Iglesia y el LĆbano es un dogma maronita segĆŗn lo que menciona en sus manuscritos.

Siguiendo la tradición iconogrĆ”fica, este fresco cristiano se lee como una historia y un testimonio. Representa la Coronación de la Virgen MarĆa por el Padre, el Hijo y el EspĆritu Santo, sobre el fondo de un cielo estrellado flanqueado por el sol y la luna. Todos estĆ”n sentados en la cima del Bosque de los Cedros. A sus pies, a ambos lados de un altar, los patriarcas de Qannoubine desfilan con trajes ceremoniales, portando ofrendas y regalos. Los detalles enriquecen la escena: las ramas de los cedros estĆ”n decoradas con conos en seƱal de fertilidad, mientras que el altar tridentino estĆ” decorado con velas. A ambos lados, las dos series de querubines conducen a Ć”ngeles que tocan el violĆn y la trompeta.

Los detalles se enriquecen aĆŗn mĆ”s si observamos la procesión patriarcal que, mĆ”s abajo, en el Bosque de los Cedros, avanza hacia MarĆa. Podemos ver a ocho patriarcas marchando con vestimentas pontificias finamente bordadas desde la izquierda y a siete desde la derecha. Todos llevan su emblemĆ”tica mitra maronita. Es idĆ©ntico al de los latinos y los distingue de los tocados de los dignatarios de las otras iglesias sirĆacas.
Gracias al texto aƱadido en la parte inferior del fresco, podemos reconocer el nombre de cada uno de ellos. De hecho, en 1781, el restaurador integró letras-nĆŗmeros sirĆacos en cada una de las figuras de la procesión. Estos mismos nĆŗmeros se encuentran en rojo en el texto, seguidos del nombre de cada uno: 1- Juan de Jej, 2- Santiago de Hadat, 3- Pedro de Hadat, 4- Simón de Hadat, 5- MoisĆ©s de Akoura, 6- Miguel Rizzi, 7- Sergio Rizzi, 8- JosĆ© Rizzi, 9- Juan Makhlouf, 10- Jorge Ameira, 11- JosĆ© de Akoura, 12- Juan de Safra, 13- Jorge de Bsebeel, 14- Estephan(os) Douaihi, 15- Gabriel de Blaouza.

AdemĆ”s de las mitras y otros detalles de la vestimenta, el estilo artĆstico se tomó las libertades del Renacimiento italiano permitiĆ©ndose vistas laterales, sombras y volĆŗmenes. Incluso llegó a permitirse la representación de Dios Padre, que los cĆ”nones de la iconografĆa cristiana sólo indican mediante la aparición simbólica de una mano extendida desde el cielo, como es el caso de San Teodoro de Behdidet. Los querubines sirĆacos, que recuerdan mucho a los discos alados de la antigüedad fenicia y que aĆŗn se encuentran en el Ć”bside y los absidiolos de Qannoubine, se han transformado aquĆ en Ć”ngeles alados de estilo italiano que recuerdan a los cupidos romanos.

En la parte superior del fresco, en un haz de luz que emana del EspĆritu Santo, se lee en garshuni: Ā«Ven del LĆbano, mi esposa, y serĆ”s coronadaĀ». Se trata del Cantar de los Cantares (4, 8), sobre el que se ha superpuesto el tema de la Coronación.

Es notable que los miembros de esta iglesia y el pueblo hayan sido capaces de preservar gran parte de su preciosa historia y cultura. A pesar de seis siglos de ocupación mameluca y otomana, a pesar de los abusos, de la opresión, de las masacres y de la Ćŗltima hambruna genocida de 1914-1918, han conseguido legarnos los testimonios de su rica historia, de sus artes, de su lengua sirĆaca y de sus intercambios privilegiados con Europa y el mundo.
Leer el artĆculo en francĆ©s (texto original): Le couronnement de la Vierge Ć Qannoubine (2/2)
Leer el artĆculo en inglĆ©s: The Coronation of the Virgin at Qannoubine ā Part 2
