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XVI Mensaje Patriarcal de Pascua (2026): «Quién nos quitará la piedra de la entrada del sepulcro?» (Mc 16, 3)

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Su Beatitud Bechara Pedro cardenal Raí leyendo su mensaje pascual en Bkerke. ©foto: bkerki.org
Su Beatitud Bechara Pedro cardenal Raí leyendo su mensaje pascual en Bkerke. ©foto: bkerki.org

Mensaje de Pascua 2026

DE SU BEATITUD Y EMINENCIA

MAR BECHARA PEDRO CARDENAL RAÍ

PATRIARCA DE ANTIOQUÍA Y DE TODO EL ORIENTE


«Quién nos quitará la piedra de la entrada del sepulcro?» (Mc 16, 3)



1. Esta pregunta la plantearon las mujeres, las que llevaban los perfumes para ungir el cuerpo de Jesús, y que acudieron al sepulcro la mañana del domingo. «Y encontraron que la piedra había sido removida, y era muy grande» (Mc 16, 4). No es una pregunta trivial, sino el grito de un ser humano y de un pueblo que se encuentra ante una gran piedra que le bloquea el paso: la piedra del miedo, la piedra del dolor, la piedra de la impotencia, la piedra de la guerra, la destrucción, el asesinato, la ruina, el desplazamiento y la resistencia con inquietud.


La gran sorpresa fue que la piedra había sido removida, no por fuerza humana, sino por la fuerza de Dios. Y aquí reside el secreto de la resurrección: lo que el hombre no puede hacer, Dios lo completa. Y lo que parece cerrado, se abre por la gracia de Dios. Y lo que se cree que es el final, se convierte en el principio.


Esta piedra no es solo la piedra de una tumba, sino el símbolo de todo lo que nos oprime el corazón, de todo lo que nos impide lanzarnos hacia la vida. En el amanecer de la resurrección, Dios anuncia que la piedra ha sido removida y que la vida es más fuerte que la muerte.


2. Me complace, en nombre de mis hermanos, los señores obispos, saludar a los venerables superiores generales, a las superioras generales, a los provinciales regionales y a las proviciales regionales, así como al resto de monjes, monjas, hermanos y hermanas, y felicitaros por esta festividad, compartiendo con Cristo Señor sus padecimientos y su resurrección, acompañándole desde la cruz hasta el sepulcro, y del sepulcro a la resurrección.


Nos reunimos, como es habitual, en esta mañana sagrada, en un encuentro de oración conjunta que encarna el sentido de la comunión eclesial y la unidad en la fe. Expreso mi agradecimiento por las amables palabras que ha pronunciado en su nombre la Madre Etienne Gerges, Superiora General de las Hermanas de Santa Teresa del Niño Jesús, y les transmito nuestras más sinceras felicitaciones por esta bendita festividad.


Dirijo mis felicitaciones a todos los cristianos, tanto a los que residen aquí (i.e. en el Líbano) como a los que se encuentran en otros lugares, y de hecho a todos los libaneses, porque la Pascua es la fiesta de la esperanza para todo ser humano, la fiesta de la resurrección para quien busca una vida nueva. Pero el corazón se oprime de dolor por las víctimas de la guerra impuesta a el Líbano por Hezbolá e Israel, por los desplazados, por las casas destruidas y por los que resisten aislados del mundo, en contravención de las normas internacionales que exigen la protección de los civiles y la creación de corredores humanitarios para hacerles llegar alimentos, medicamentos y demás suministros.


La exigencia de abrir corredores humanitarios no es solo una reivindicación humanitaria, sino también una obligación jurídica internacional, basada en el Cuarto Convenio de Ginebra de 1949 (artículos 23, 55, 56 y 59), en los artículos 54 y 70 del Primer Protocolo Adicional de 1977 y en el artículo 11 de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad (d). Todos ellos imponen la protección de la población civil, garantizan el acceso sin obstáculos de la ayuda humanitaria y prohíben privarla, aislarla o sitiarla.


3. La Pascua no es solo un recuerdo, sino un acontecimiento que cambió la historia de la humanidad. Con la resurrección de Jesús, la luz entró en el mundo y la esperanza se instaló en el corazón del ser humano.


La resurrección no es solo la resurrección de Jesús, sino también la resurrección del corazón de cada persona. Jesús no resucitó solo para sí mismo, sino que resucitó al ser humano de su pecado, de su debilidad, de su muerte interior. Nos ha insuflado el espíritu de vida, el espíritu de la resurrección, el espíritu de la esperanza. Así, nos hemos convertido en hijos de la resurrección, hijos de la vida nueva. Proclamamos que Dios vive y que la resurrección continúa en la vida de cada persona.


4. Cristo, resucitado de entre los muertos, está presente y vive en su Iglesia, en su liturgia, en sus oraciones y en sus sacramentos. En cada misa y en cada oración vivimos la experiencia de la resurrección. La liturgia es un encuentro con el Resucitado, una experiencia cotidiana de la resurrección que se renueva en nosotros y un testimonio que ofrecemos al mundo.


5. «¿Quién nos apartará la piedra de la entrada de la tumba?», pues el Líbano se enfrenta a una pesada losa: la de las crisis, los retos, la guerra y sus estragos, que se han acumulado hasta parecer que bloquean el horizonte. La piedra de la destrucción, la piedra de la muerte, la piedra del colapso económico y social, la piedra del retroceso cultural y la piedra de las tensiones y agresiones que siguen afectando a su territorio y su estabilidad.


La resurrección nos enseña que la piedra no permanece y que lo que parece imposible puede cambiar. Sin embargo, para hacer rodar la piedra no basta con esperar, sino que se requiere compromiso, voluntades rectas, conciencias vivas y una fe que se niegue a rendirse. El renacimiento nacional comienza desde dentro, desde el ser humano que decide levantarse, aferrarse a la verdad y trabajar por el bien común.


Cristo resucitó y nos ha llamado a resucitar también a nosotros, a elegir la vida en lugar de la muerte, la luz en lugar de la oscuridad y la paz en lugar de la violencia. Porque la resurrección proclama que la vida es más fuerte, que los pueblos pueden levantarse y que las naciones pueden renacer. El Líbano está llamado a una resurrección que le devuelva su papel y su misión como patria de vida y esperanza.


6. La Iglesia está comprometida con su misión espiritual, educativa, asistencial y patriótica. Sin embargo, hace un llamamiento al respeto de la justicia y del poder judicial.


7. En el plano espiritual, damos gracias a Dios porque la Iglesia —con sus obispos, sacerdotes, monjes, monjas y fieles— se mantiene fiel a su misión espiritual y pastoral, especialmente en las localidades que resisten, donde las iglesias permanecen abiertas y a las que acuden los fieles con fe, esperanza, piedad y oración.


8. En el ámbito educativo, el sector educativo de la Iglesia no se rindió ante la guerra devastadora. Nuestras escuelas se mantuvieron firmes en su misión, a pesar de las devastadoras consecuencias que la guerra tuvo para la economía libanesa y para todos los componentes de la comunidad educativa.


Alzamos la voz ante el Estado y las organizaciones locales e internacionales para que nos ayuden a garantizar los recursos necesarios para la educación, a fin de que no se agrave la lacra del analfabetismo y la ignorancia en nuestra sociedad, que siempre se ha distinguido por su ventaja competitiva en materia de cultura y educación.


Recordamos asimismo la necesidad de una reforma educativa integral, mediante una legislación moderna, actual, justa y equitativa, que proteja los derechos de todos los miembros de la comunidad educativa y garantice la continuidad de la misión educativa.


Hoy más que nunca, la escuela católica está llamada a abrir sus puertas a todos los alumnos, a reforzar los valores de la ciudadanía y la unidad de la familia libanesa, a educar en la reconciliación y el perdón, y a difundir una cultura de paz y amor.


No dejamos de instar a los responsables del Estado a que presten especial atención a las escuelas gratuitas y a las escuelas de las zonas periféricas, que, en muchos casos, constituyen la única vía para garantizar la educación a las familias más necesitadas, lo que contribuye a que los ciudadanos se mantengan en sus tierras.


9. En el ámbito hospitalario, el sector hospitalario se enfrenta a una serie de crisis:


  • La crisis provocada por el desplazamiento de personas desde las zonas bombardeadas hacia Beirut, el Monte Líbano y el norte, lo que ha supuesto una sobrecarga para los hospitales que supera su capacidad de acogida, especialmente en las urgencias y en las unidades de cuidados intensivos.


  • Crisis de suministro eléctrico: los hospitales deben asumir el coste de los generadores privados para garantizar el suministro eléctrico, debido a la escasez de gasóleo y a sus elevados precios.


  • Crisis de deuda provocada por el retraso en el pago de las cantidades adeudadas por parte del Estado y de los garantes oficiales y privados, lo que provoca la acumulación de deudas con los proveedores.


  • La escasez de personal sanitario, como médicos y enfermeros, que han emigrado al extranjero debido a la inestabilidad política, económica y financiera.


  • La crisis de los suministros y los medicamentos, provocada por las dificultades en el transporte y la importación, lo que también ha dado lugar a un aumento de los precios de dichos suministros y medicamentos.


10. En el ámbito judicial, nuestra justicia adolece de lentitud, y los detenidos tras las rejas esperan el juicio durante meses y años. Es inaceptable, e incluso inhumano, que la detención se convierta en un castigo y que las cárceles se llenen de personas cuyos casos no se han resuelto. La justicia no solo pierde su valor cuando se viola, sino también cuando se retrasa. A los pueblos se les juzga por su justicia y su equidad hacia las personas. ¿Con qué derecho se detiene al acusado antes y durante la investigación durante meses? ¿Cómo se convierte la detención en un castigo y la prisión preventiva en una sentencia no declarada? ¿Y qué decir de la politización de la justicia y la fabricación de expedientes? Es imprescindible acelerar los procedimientos judiciales y activar la justicia con la seriedad y la eficacia que requiere.


En lo más profundo de su misión, la Iglesia es guardiana de la dignidad humana, compañera del ser humano en su dolor y la voz de la verdad cuando todas las demás voces se acallan.


11. A nivel nacional, la Iglesia prosigue sus esfuerzos para que el Líbano recupere la paz, la soberanía de su territorio y su libre decisión política. El país se encuentra en una situación existencial grave debido a la violación de su soberanía por parte de Irán a través de Hezbolá, y a las agresiones israelíes contra su territorio. El Líbano se adhiere al discurso de investidura del presidente de la República, el general Joseph Aoun, al comunicado ministerial del Gobierno del ministro presidente Nawaf Salam, a las decisiones del Gobierno libanés de los días 5 y 7 de agosto de 2025 y 2 de marzo de 2026, y a las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas 1559, 1680 y 1701.


12. Oremos, en este tiempo de Pascua, por la resurrección del Líbano, de sus personas, de su pueblo y de su patria.


¡Cristo ha resucitado! ¡Verdaderamente ha resucitado!


Bkerke, 4 de abril de 2026, Sábado de Resurrección


+ Bechara Pedro Cardenal RAÍ

Patriarca de Antioquía y de todo Oriente




Texto original:



رسالة عيد الفصح

للكردينال البطريرك مار بشارة بطرس الراعي

سبت النور – بكركي، 4 نيسان 2026.

"من يدحرج لنا الحجر عن باب القبر؟" (مر 16: 3).

1. هذا السؤال طرحنه النسوة، حاملات الطّيب لتطييب جثمان يسوع، وقد جئن إلى القبر صباح يوم الأحد. "فوجدن الحجر قد دُحرج وكان كبيرًا جدًا" (مر 16 : 4). ليس سؤالاً عابرًا، بل هو صرخة انسان وشعب يقف أمام حجر كبير يسدّ طريقه: حجر الخوف، حجر الألم، حجر العجز، حجر الحرب والدمار والقتل والهدم والتشريد والصمود بقلق.

كانت المفاجأة الكبرى أنّ الحجر قد دُحرج، ليس بقوة بشرية، بل بقوة الله. وهنا يكمن سرّ القيامة: أن ما يعجز عنه الإنسان، يتمّمه الله. وأن ما يبدو مغلقًا، يُفتح بنعمة الله. وأن ما يظنّه نهاية، يصبح بداية.

هذا الحجر ليس فقط حجر قبر، بل هو رمز لكل ما يثقل قلوبنا، لكل ما يمنعنا من الإنطلاق نحو الحياة. في فجر القيامة، يعلن الله أنّ الحجر دُحرج، وأن الحياة أقوى من الموت.

2. يسعدني، باسم إخواني السادة المطارنة، أن أحيّي قدس الرؤساء العامين والرئيسات العامات والإقليميين والإقليميات، وسائر الرهبان والراهبات والإخوة والأخوات، مهنئًا إياكم بهذا العيد، مشاركين معًا المسيح الرب آلامه وقيامته سائرين معه من الصليب الى القبر، ومن القبر الى القيامة.

نلتقي، كما جرت العادة، في هذا الصباح المقدّس، في لقاء صلاة مشتركة يحمل معنى الشركة الكنسية والوحدة في الإيمان. وأعرب عن امتناني للكلمة اللطيفة التي ألقتها باسمكم حضرة الأم إتيان جرجس الرئيسة العامة لراهبات القديسة تريزيا الطفل يسوع، ونبادلكم التهاني الصادقة بهذا العيد المبارك.

وأتوجّه بالمعايدة الى جميع المسيحيين مقيمين ومنتشرين، بل الى كل اللبنانيين، لأن عيد الفصح هو عيد الرجاء لكل إنسان، عيد القيامة لكل من يبحث عن حياة جديدة. لكن القلب يعتصر ألمًا على ضحايا الحرب المفروضة على لبنان من حزب الله وإسرائيل، وعلى المشرّدين، وعلى البيوت المدمَّرة، وعلى الصامدين المنقطعين عن العالم خلافًا للقوانين الدولية التي تدعو لحماية المدنيين، ولإيجاد ممرات إنسانية لإيصال حاجاتهم من مواد غذائية وأدوية وسواها.

ليست المطالبة بفتح ممرّات إنسانية مجرّد مطلب إنساني، بل هي واجب قانوني دولي، مرتكز على اتّفاقية جنيف الرابعة لعام 1949 (المواد 23 و55 و56 و59)، وعلى المادتين 54 و70 من البروتوكول الإضافي الأول للعام 1977، وعلى قرار مجلس الأمن 1701 مادة 11 (د). هذه كلّها تفرض حماية السكان المدنيين، وتكفل وصول المساعدات الإنسانية دون عوائق، وتحظر حرمانهم وعزلهم أو حصارهم.

3. عيد الفصح ليس مجرد ذكرى، بل هو حدث غيّر تاريخ البشرية. بقيامة يسوع، دخل النور الى العالم، ودخل الرجاء الى قلب الإنسان.

القيامة ليست فقط قيامة يسوع، بل هي أيضًا قيامة قلب كل إنسان. يسوع لم يقم لنفسه فقط، بل أقام الإنسان من خطيئته، من ضعفه، من موته الداخلي. لقد نفخ فينا روح الحياة، روح القيامة، روح الرجاء. وهكذا، أصبحنا نحن أبناء القيامة، أبناء الحياة الجديدة. معلنين أن الله حي، وأن القيامة مستمرة في حياة كل إنسان.

4. المسيح القائم من بين الأموات حاضر حي في كنيسته، في ليتورجيتها، في صلواتها، وفي أسرارها. في كل قداس، وفي كل صلاة، نعيش خبرة القيامة. الليتورجيا هي لقاء مع القائم من الموت، وهي اختبار يومي للقيامة التي تتجدّد فينا، وشهادة نقدّمها للعالم.

5. "من يدحرج لنا الحجر عن باب القبر؟" لبنان يقف أمام حجر ثقيل، حجر الأزمات والتحديات والحرب وويلاتها التي تراكمت حتى بدت كأنها تقفل الأفق. حجر الدمار، حجر القتل، حجر الإنهيار الاقتصادي والاجتماعي، حجر التراجع الثقافي، وحجر التوترات والاعتداءات التي ما زالت تطال أرضه واستقراره.

فالقيامة تعلّمنا أن الحجر لا يبقى، وان ما يبدو مستحيلاً يمكن ان يتغيّر. غير ان دحرجة الحجر لا تتم بالانتظار، بل بالالتزام، بإرادات صالحة، بضمائر حيّة، بإيمان يرفض الاستسلام. إن القيامة الوطنية تبدأ من الداخل، من إنسان يقرّر أن يقوم، أن يتمسّك بالحقيقة، أن يعمل من أجل الخير العام.

المسيح قام مرة، ودعانا لنقوم نحن أيضًا، ولنختار الحياة بدل الموت، والنور بدل الظلمة، والسلام بدل العنف. لأن القيامة تعلن أنّ الحياة أقوى، وأنّ الشعوب تستطيع أن تنهض، وأنّ الأوطان يمكن أن تقوم من جديد. لبنان مدعو إلى قيامة تعيد إليه دوره، ورسالته كوطن حياة ورجاء.

6. إن الكنيسة ملتزمة رسالتها الروحية والتربوية والاستشفائية والوطنية. لكنّها تدعو لاحترام العدالة والقضاء.

7. روحيًا، نشكر الله على أن الكنيسة بأساقفتها وكهنتها ورهبانها وراهباتها ومؤمنيها ملتزمة برسالتها الروحية والراعوية، ولا سيما في بلدات الصمود، حيث الكنائس مفتوحة، ويلوذ إليها المؤمنون بإيمان ورجاء وتقوى وصلاة.

8. تربويًا، قطاع الكنيسة التربوي لم يستسلم للحرب الهدّامة. فظلّت مدارسنا مصرّة على متابعة رسالتها، على الرغم ممّا تخلّفه الحرب من ويلاتٍ على الاقتصاد اللبناني، وعلى مكوّنات الأسرة التربويّة بأسرها.

إننا نرفع الصوت عاليًا أمام الدولة والمنظمات المحليّة والدوليّة للمساعدة في تأمين مستلزمات التعليم، لئلّا تتفاقم آفة الأميّة والجهل في مجتمعنا الذي لطالما تميّز بميزته التفاضلية في الثقافة والتعليم.

كما نذكّر بالحاجة الى ورشة إصلاح تربويّة شاملة، من خلال تشريعات حديثة، عصرية، عادلة ومنصفة، تصون حقوق كافة مكوّنات العائلة التربويّة وتضمن استمرارية الرسالة التربويّة.

والمدرسة الكاثوليكية مدعوّة اليوم، أكثر من أي وقتٍ مضى، إلى فتح أبوابها لجميع التلامذة، وإلى تعزيز قيم المواطنة ووحدة العائلة اللبنانية، والتربية على المصالحة والمغفرة، وعلى نشر ثقافة السلام والمحبة.

وإنّنا لا ننفك ندعو المسؤولين في الدولة الى إيلاء عنايةٍ خاصّة بالمدارس المجانيّة ومدارس الأطرف، التي تُشكّل، في كثير من الأحيان، السبيل الوحيد لتأمين التعليم للعائلات الأكثر حاجة، ممّا يساهم في تثبيت المواطنين في أرضهم.

9. استشفائيًا، يتعرّض القطاع الاستشفائي الى سلسلة أزمات :

- أزمة النزوح من مناطق القصف الى بيروت وجبل لبنان والشمال، بحيث تتعرّض المستشفيات لضغوط تفوق قدرتها الاستيعابية، وبخاصة في الطوارىء والعناية الفائقة.

- أزمة التشغيل: تتحمل المستشفيات كلفة المولدات الخاصة لتأمين الكهرباء مع عدم توفّر المازوت وكلفة أسعاره العالية.

- أزمة الديون من جراء تأخر الدولة والجهات الضامنة الرسمية والخاصة في تأدية مستحقاتها، مما يراكم الديون المستحقة للموردين.

- أزمة الكوادر البشرية، كأطباء وممرضين هاجروا إلى الخارج لعدم الاستقرار السياسي والاقتصادي والمالي.

- أزمة المستلزمات والأدوية بسبب اضطراب في حركة الشحن والاستيراد، مما أدّى أيضًا إلى ارتفاع أسعار هذه المستلزمات والأدوية.

10. قضائيًّا، إن العدالة عندنا في حالة بطء، والموقوفون وراء القضبان ينتظرون المحاكمة لشهور وسنوات. فمن غير المقبول، بل من غير الإنساني أن يتحوّل الاحتجاز إلى عقوبة، وأن تمتلئ السجون بمن لم تُحسم قضاياهم. فالعدالة لا تفقد قيمتها فقط حين تُنتهك، بل أيضًا حين تتأخر. فالشعوب تُقاس بعدالتها وإنصاف الإنسان. وبأي حق يوقف المتّهم قبل التحقيق معه وأثناءه لشهور؟ وكيف يتحوّل الاحتجاز إلى عقوبة والتوقيف الاحتياطي إلى حكم غير معلن؟ وما القول عن تسييس القضاء، وفبركة الملفات؟ ولا بدّ من تسريع إجراءات المحاكمة، وتفعيل القضاء بما يقتضيه من جدّية وفعالية.

إنّ الكنيسة في عمق رسالتها أمينة على الكرامة البشرية، وشريكة للإنسان في ألمه، وهي صوت الحق عندما يضعف كل صوت.

11. وطنيًا، تتابع الكنيسة جهودها ليستعيد لبنان سلامه وسيادة أراضيه وقراره السياسي الحر. فإنّه يعيش وضعًا كيانيًّا خطيرًا بفعل استباحة سيادته من إيران بواسطة حزب الله، وبفعل الاعتداءات الإسرائيلية على أراضيه. فلبنان متمسّك بخطاب قسم رئيس الجمهورية العماد جوزيف عون، والبيان الوزاري لحكومة الرئيس نواف سلام، وقرارات الحكومة اللبنانية في ٥ و٧ آب ٢٠2٥ و٢ آذار ٢٠٢٦، وبقرارات مجلس الأمن الدولي ذات الصلة ١٥٥٩ و١٦٨٠ و١٧٠١.

12. فلنصلِّ، في زمن القيامة من أجل قيامة لبنان، إنسانًا وشعبًا ووطنًا. فالمسيح قام! حقًا قام!

 
 
 

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