MADBAḤ (2)

Por: Alberto Meouchi

El término arameo ܡܰܕܒܰܚ (madbaḥ) o ܡܰܕܒܰܚܳܐ (madbaḥo), significa “altar”. Por tanto, el ܡܰܕܒܰܚ (madbaḥ) es el Altar del sacrificio eucarístico.

De acuerdo al patriarca Esteban Douaihi(† 1704) en su libro مـنـارة الأقـداس (manarat al-aqdass, “El Candelabro de los Santos Misterios”) el Altar representa al mismo Cristo y a todos los lugares en donde él estuvo: el Pesebre donde fue recostado al nacer (cf. Lc 2, 7), la Popa de la barca donde dormía durante la tempestad (cf. Mc 4, 38), la Barca de Pedro donde subió (cf. Lc 5, 3), la Montaña de la Transfiguración (Cf. Mt 17, 1), la Cruz donde derramó su Sangre (cf. Mt 27, 60), y el Sepulcro donde fue sepultado (cf. Jn 19, 17-30).

El Altar es colocado en el ܒܶܝܬ ܩܽܘܕܳܐ (beyt quwdosh) [o דְּבִיר (debir) o Santuario] frente al trono o sede del Obispo [ܒܺܝܡܰܐ (Bima); cf. voz: BIMA (ܒܺܝܡܰܐ)2], por lo que al Altar también se le denominaba por toponimia como la Bima (Vgr. ܠܒܰܝܬܳܟ ܐܰܠܳܗܳܐ ܥܶܠ݁ܶܬ ܘܰܩܕܳܡ ܒܺܐܡ ܕܺܝܠܳܟ ܣܶܓ݁ܕܶܬ [lbaytoj aloho ‘elet waqdom bi’m diloj seghdet], “me acerco tu casa, oh Señor, y adoro delante de tu trono [bi’m]”). (nota: pero no confundir con la Bima de la Liturgia de la Palabra).

Otro nombres derivados para el Altar son: Bóveda (por estar ubicado en el áspide central del templo), Alcoba (la cámara nupcial donde Cristo y su Iglesia se desposan), Trono (ܬܪܽܘܢܽܘܣ [trunus], el trono de Cristo sentado a la derecha del Padre), etc.

El Altar debe estar separado de la pared, es decir, como una mesa en el centro de la habitación. Esta ubicación permite que se realicen las procesiones alrededor del Altar, y simboliza la Cruz plantada en el monte Golgotha. Por eso el Altar era hecho originalmente de madera. Aunque también, se dice, que fue de madera para ser portátil en los difíciles tiempos de persecuciones.

En el concilio de Nicea (año 325) los padres conciliares ordenaron que los altares fueran hechos de piedra, como fue la tumba de Cristo, y para significar la solidez y permanencia del Santo Sacrificio del Qurbono hasta el fin de los tiempos: “y sepan que yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28, 20), promesa que se cumple en la Liturgia. De ahí que en muchos Altares o ábsides donde se colocaba el Altar, hubiera una representación de la Ascensión del Señor a los cielos.

Según Douaihi en el Altar había dos cavidades: una en el lado oeste para reservar a la Sagrada Eucaristía, y otra en el lado este para colocar la reliquia de los santos.

El Altar estaba elevado, así que solía haber un par de escalones tanto del lado oriental como del occidental de él. El Altar estaba prescrito fuera rectangular (más largo de norte a sur; y más corto de oriente a occidente) para conservar el simbolismo de la cama de piedra donde fue colocado el Cuerpo de nuestro Señor.

Antiguamente se colocaba un pequeño Lavabo (ܡܫܳܓܬܳܐ, mshogto) hacia el lado sur del Altar para las purificaciones y abluciones, y se colocaba también cerca del Altar una pequeña mesa, llamada ܛܰܒܠܺܝܬܳܐ (ṭabliyto), donde se preparaban las ofrendas (pan, vino, agua) para ser consagradas. El ܛܰܒܠܺܝܬܳܐ (ṭabliyto) se indicaba que debía ser una mesa cuadrada y preferentemente de madera (para simbolizar la madera la Cruz), pero no se prohibía que fuera de piedra (y, en tal caso, simbolizar el sepulcro del Señor). La trilogía Altar, Lavabo y Ṭabliyto representaban los tres días que estuvo el Señor en la sepultura. Douaihi advierte que el simbolismo de estos tres días está, también, en que estos lugares consagrados son el espacio para depositar el Cuerpo de Dios, la Palabra Encarnada y su Sangre.

Se prescribía que sobre el Altar solo se debía colocar la cruz, las ofrendas (cáliz, patena y copón) y el misal; pero no se sabe si también se colocaban originalmente en él las velas, pues no existe ningún manuscrito que lo indique, por lo que se discute hasta ahora si se deben colocar las velas en el Altar o a un lado del Altar.

El Altar se reviste con dos manteles largos de lino, los cuales simbolizan las telas usadas por el Señor: uno para simbolizar los paños que cubrieron al Niño Dios en el pesebre, y otro para representar el lienzo del santo Sudario con el envolvieron el cadáver del Señor.

Bibliografía:

BEGGIANI, Seely Joseph, The Divine Liturgy of the Maronite Church. History and Commentary, Maronite Rite Series vol. VII, New York: Saint Maron Publications, 1998; GEMAYEL, Boutros Edmund, Avant.Messe Maronite, Rome: Pontificio Istituto Orientale, 1965; Cf. bibliografía de la voz DEBIR (דְּבִיר).

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Cómo Citar:

MEOUCHI, Alberto. Diccionario Enciclopedico Maronita. Chihuahua, Mexico: iCharbel.editorial (2019). Sitio web: https://www.maronitas.org


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