KERAMION (Κεραμειών)

Por: Alberto Meouchi

Keramion (Κεραμειών) es una palabra griega que significa “La Cerámica”, también llamada “La Cerámica Santa”.

La historia se liga a la Leyenda de Abgar y al Lienzo de Edesa o Mandylion.

Se cuenta, según una versión de la Leyenda de Abgar, que, cuando el rey Abgar recibió el Mandylion con la impresión milagrosa del rostro del Señor (i.e. Lienzo de Edesa), lo guardó en un marco dorado adornado con perlas y lo colocó en un nicho sobre las puertas de la ciudad. En la puerta principal sobre el icono hizo poner la siguiente inscripción: “Oh Dios mío, no permitas que nadie de los que esperan en ti, sean avergonzados”. Durante muchos años, los habitantes de Edesa mantuvieron una piadosa costumbre de inclinarse ante el Icono “no hecho por mano humana” –el Ajeriropoiētoz (άχειροποίητος)–, cuando entraban o salían de la ciudad. Pero uno de los bisnietos de Abgar, quien más tarde gobernó a Edesa, cayó en la idolatría. Decidió quitar el icono de la muralla de la ciudad. En una visión, el Señor ordenó al obispo de Edesa que ocultara su icono. El obispo, fue de noche con sus sacerdotes y diáconos, encendió una lámpara de aceite, y ocultó la imagen con una tabla y unos ladrillos, para no que no fuera profanada.
Pasaron muchos años, y la gente lo olvidó. Pero en el año 544, cuando el rey Cosroes I de los persas asedió a Edesa, y la posición de la ciudad parecía desesperada, la Santísima Virgen María, Madre Dios, se le apareció al obispo Eulalio (o Evlavios) y le ordenó que retirara el icono del nicho sellado, y así se salvaría la ciudad del enemigo. Una vez abierto el nicho, el obispo encontró, con gran sorpresa, el Ajeriropoiētoz (άχειροποίητος); además, todavía ardía la lámpara de aceite que había dejado su antecesor al esconderlo dentro del muro, y, para un mayor gozo, sobre la baldosa de cerámica que cerraba el nicho, se reprodujo una copia del icono, al que se le llamó Keramion (Κεραμειών), o La Cerámica Santa.

Una versión dice que el Santo Keramion (Κεραμειών) fue llevado a Hierápolis por el emperador bizantino Nicéforo II Focas (ca. 912 - ca. 969) en octubre de 966 antes de que Antioquía fuera asediada, para luego ser llevada a Constantinopla el 24 de enero de 967.

Otra versión dice que el origen del Keramion (Κεραμειών) ocurrió en tiempos de Jesucristo, cuando Ananías, que volvía con el lienzo que llevaba impreso el rostro del Señor, lo colocó entre dos tejas horneadas para protegerlo durante el viaje, y, cuando las destapó para entregar el lienzo al rey Abgar, apareció milagrosamente reproducido el icono en la teja. La teja fue llevada a Georgia para ocultarla de los iconclastas, y después resguardarla en Hierápolis, y luego ser llevada a Constantinopla por Nicéforo II Focas que la hiza colocar en la Iglesia de Blanquerna en un cofre de oro adornado de piedras preciosas y, posteriormente, trasladarla a la Iglesia de Todos los Santos. En el siglo XI se colocó junto al Mandylion en la capilla del Pharo del Gran Palacio Constantinopolitano, donde se exhibió en una cápsula de oro suspendida del techo con cadenas de plata. Cuando los cruzados francos saquearon Constantinopla (1204) se perdió en la historia.

También existe la versión recogida por el francés Robert de Clari, que era uno de los soldados que participó durante el saqueo de Constantinopla de 2014, y que cuenta cómo la imagen milagrosa se transfirió de una tela a una teja: a un hombre se le apareció el Señor e imprimió su rostro en el pañuelo que llevaba puesto. El hombre escondió el pañuelo debajo de una cerámica y la imagen quedó impresa a su vez, sobre esa cerámica. Pero esta historia para que no trata de la Imagen de Edesa (Guscin, 2003).

Bibliografía:

GUSCIN, Mark, «La Síndone y la imagen de Edesa, investigaciones en los monasterios del Monte Athos (Grecia)», Revista CES Linteum 34, (enero-junio 2003) (recuperado de http://www.sabanasanta.org/archivosiconos/sindoneedesamarkguscin.pdf); PROCOPIO DE CESAREA, Historia de las guerras. Libros I-II, traducido por GARCIA ROMERO, F. A., Madrid: Biblioteca Clásica Gredos 280, 2015; SEGAL, J. B., Edessa, ‘the Blessed City’, USA: Gorgias Press, 2005; The Chronicle of Joshua the Stylite, composed in Syriac A.C. 507, edited by WRIGHT, W., Cambridge: At University Press 1882 (recuperado de https://archive.org/details/chronicleofjoshu00josh/page/n7); TIXERONT, L. J., Les Origines De l' Église d' Édesse et La Légende d' Abgar, USA: Gorgias Press, 2012.

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Cómo Citar:

MEOUCHI, Alberto. Diccionario Enciclopedico Maronita. Chihuahua, Mexico: iCharbel.editorial (2019). Sitio web: https://www.maronitas.org


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