PESHIṬTO (ܦܫܺܝܛܬܳܐ)

Por: Alberto Meouchi

La ܦܫܺܝܛܬܳܐ (peshiṭto, más frecuentemente transliterado como peshiṭtā) es la versión siríaca de la traducción bíblica al arameo. Se refiere, en concreto, tanto a la traducción al arameo (siríaco) del siglo II del texto hebreo del Antiguo Testamento, como a la revisión de la Vetus Syra (antigua versión siríaca del Nuevo Testamento). Se convirtió en la versión siríaca estándar de la Biblia desde principios del siglo V.

El Antiguo Testamento de la ܦܫܺܝܛܬܳܐ (peshiṭto) fue traducido directamente del texto hebreo original, incluyendo el libro del Eclesiástico (i.e. Bar Sirá o Sirácida), con excepción del resto de los libros Deuterocanónicos que fueron traducidos del texto griego. Es incierta la fecha en que se realizó la traducción del Antiguo Testamento, pero en cualquier caso no se hizo ni por una sola persona ni de una sola vez, se establece como período de su tradición entre el II siglo y principios del III siglo d.C.

El nombre de ܦܫܺܝܛܬܳܐ (peshiṭto), referida a esta versión bíblica, aparece documentada, por primera vez, en el siglo IX por el obispo siro-ortodoxo de Beth Raman (en la actual ciudad de تكريت [Tikrit o Takrit] en Irak) llamado ܡܘܫܐ ܒܪ ܟܐܦܐ Moisés bar Kepha (ca. 813-903) en su Comentario sobre el Hexameron (Ms Syr. 241 conservado en la Bibliothèque Nationale de France; traducido al francés por François Nau en su Bardésane l’astrologue, Paris, 1899) y en su Introducción al Comentario sobre el Libro de los Salmos (Vat. Syr. 508, f. 3r-23r, conservado en la Biblioteca Apostolica Vaticana). En este par de manuscritos el obispo Moisés bar Kepha explicaba que él conocía dos traducciones en siríaco de la Biblia: la de la ܦܫܺܝܛܬܳܐ (Peshiṭto), basada en el texto hebreo, y la de la Siro-Hexapla (ܣܽܘܪܶܬ݂-ܫܬܺܝܬܳܝܐܦܶܨ̈ܶܐ, sureth-shtitoy’peṣe) de ܦܘܠܘܣ ܕܬܠܐ Pablo de Tella de Mauzalat († ca. 617), una traducción al arameo del Ἑξαπλᾶ (Hexapla) de Orígenes (ca. 184-245).

La raíz de la palabra ܦܫܺܝܛܬܳܐ (peshiṭto) es ܝܫܛ (yshṭ) [o su variante ܦܫܛ (pshṭ)], raíz que se traduce al español con cuatro acepciones: 1) extender, estirar, alargar, desplegar | 2) estrechar | 3) hablar, dar un discurso, abordar un tema | 4) ofrecer, proponer, adelantar, presentar, producir.

En cuanto a su morfología, ܦܫܺܝܛܬܳܐ (peshiṭto) es el femenino del pasado participio de ܦܫܛ (pshṭ)]: extensa, extendida. El masculino del pasado participio es ܦܫܺܝܛܳܐ (pshiṭo): extenso, extendido. En español ambas palabras toman también el significado de: simple, ordinario, no compuesto, fácil de entender, común. Por ejemplo cuando califica a la palabra “lenguaje”, ܡܰܡܠܠܳ ܦܫܺܝܛܳܐ (mamllo pshiṭo), se traduce: lengua ordinaria, lengua de uso común, lengua vernácula.

El obispo jacobita Gregorio Bar-Hebræus († 1286) sugiere usar la acepción de la palabra ܦܫܺܝܛܬܳܐ (peshiṭto) como “simple”, para aplicarla a esta traducción bíblica: Versión Simple. Algunos estudiosos modernos, sin embargo, sugieren las siguientes acepciones: a) tal como sugiere la raíz de la palabra ܦܫܺܝܛܬܳܐ (peshiṭto): una Versión Extendida (i.e. de uso generalizado o de uso extendido entre los fieles), a diferencia de la versión griega septuaginta de uso más restringido por su dificultad en la comprensión; b) la de ܦܫܺܝܛܳܐ (pshiṭo) como “fácil de entender”, o “común”, como ocurre con la expresión ܣܶܪܛܳܐ ܦܫܺܝܛܳܐ (serṭo pshiṭo, “línea de escritura fácil o común”), por tanto: una Versión Fácil o Versión Común; c) con la acepción de ܦܫܺܝܛܳܐ (pshiṭo) también como “simple” (i.e. τὰ απλᾶ ta apla, “simple” en griego), pero en contraposición de compuesto (i.e. “no compuesta, sencilla”), pues la Hexapla se escribió en varias columnas (seis folios) con un lenguaje elocuente, y la ܦܫܺܝܛܬܳܐ (peshiṭto) de forma modesta y con un lenguaje accesible, por tanto: una Versión Sencilla; y, d) considerando que la palabra ܦܫܺܝܛܬܳܐ (peshiṭto) incluye la idea de ܦܽܘܫܳܩܳܐ (pushoqo, “traducción”), sería: una Versión Traducida.

Se presume que fue escrita durante la época en que se estableció el cristianismo en Mesopotamia, concretamente en Edesa (actual ciudad de Urfa, Turquía) alrededor del año 150. La primera mención de las comunidades cristianas ahí (παροικια, paroikia, “comunidad”) se hallan en la Historia Eclesiástica de Eusebio (V, 23) cuando habla de una discusión sobre la pascua en el año 197 (Duval, 1900).

Sobre la cuestión de su autoría los eruditos bíblicos aún no han llegado a un acuerdo.

Aunque casi ya no hay duda de que fue realizada por varios traductores, el exégeta de habla griega Teodoro de Mopsuestia († 428) decía que la Biblia siríaca fue compuesta por un hombre desconocido que a menudo cometió errores e incluso inventó historias (Haar Romeny, 2005), pero otros autores sirios hablan de varios traductores, como Efrén de Nísibe († 373) que en su comentario a Josué 15, 28 habla en plural de ܗܢܘܢ ܕܦܫܩܘ̱ ܠܣܘܪܝܝܐ (ḥonun d-pasheq l-suryoyo) “esos quienes tradujeron al siríaco” (J. S. Assemani, Bibliotheca Orientalis, I, CCCV), o Santiago de Edesa († 708) quien habla de muchos ܡܦܰܫܩܳܢ̈ܶܐ (mpashqone) “traductores” en la revisión que hizo de la Biblia (Wright, 1870). La cantidad de traductores, sin embargo, no se puede determinar con los avances que hasta la fecha tenemos.

Ahora bien, el saber que fueron varios traductores y no uno, aunque anónimos y sin saber cuántos, es un avance. El siguiente paso es determinar –y aquí hay discusión en los estudiosos–, cuál es el origen de estos traductores.

Las opiniones se dividen en tres grupos:

1) Aquellos que consideran que es únicamente una traducción de autoría de cristianos griegos (como Gaon Samuel b. Ḥofni, Hirzel, Kirsch, Wichelhaus, De Wette, Keil, Gotteheil, Margolis, Gesenius y otros) argumentando que no aparecen los textos de la ܦܫܺܝܛܬܳܐ (peshiṭto) en la literatura talmúdica, o que en su texto no se hace uso de los Targums ya que los traductores judíos seguramente lo hubieran empleado –aunque Peen Barukh Perles (Meletemata Peschitthoniana, Vratislaviae: Typ. Grass, 1859) y Carolus Augustus Credner (De Prophetarum Minorum Versionis Syriacae Quam Peschito Dicunt Indole, Gottingae: Typis Dieterichianis, 1827), o C. H. Cornill (Das Buch des Propheten Ezechiel, 1886, 1986) o Zecharias Fränkel (Die syrische Übersetzung zu den Büchern der Chronik, Jahrbücher für protestantische Theologie 5, 1879) consideran que sí hubo influencia de los Targums–, o la negligencia aparente en la interpretación de las leyes levíticas (Samuel Davidson, Lectures on Biblical Criticism, Edinburgh: 1839), o que los cristianos de las diversas iglesias sirias la reivindicaron como suya –aunque Bloch opina que es un argumento débil y de difícil comprobación, Theodor Nöldeke (Die alttest. Litteratur, Leipzig: Quandt and Händel, 1868) piensa que nunca fue utilizado por las comunidades judías pero que sí tuvo ayuda judía en su ejecución.

2) Aquellos autores que consideran la traducción como autoría judía (como F. C. Burkitt, P. B. Perles, Richard Simon, Jay Prager), argumentando la necesidad que las comunidades judías de habla arameo tenían de un texto en lengua vernácula, y el hecho de la familiaridad, por no decir la independencia, que sus traductores pusieron con respecto a las tradiciones judías (P. B. Perles, op. cit.), además de que se observa que los traductores tenían un conocimiento muy bueno del texto hebreo junto con un excelente conocimiento de las tradiciones judías (Bloch, 1919), y añadiendo de que la versión siríaca apócrifa no fue incluida en el canon sirio original (Frants Buhl, Canon and Text of the Old Testament, Edinburgh: T. & T. Clark, 1892).

3) Aquellos autores que consideran la traducción como autoría de cristianos de origen judío (Michael Weitzman: judíos no rabínicos que adoptarían luego el cristianismo; o Haar Romeny: cristianos ya conversos procedentes del judaísmo; o Nöldeke que la piensa como una obra cristiana con influencia judía; Renan, Dathe y otros más) argumentando que su origen es una iniciativa de cristianos que utilizaron textos y tradiciones judíos de los que disponían, y argumentado también que el escaso aprendizaje del hebreo que tenían las comunidades cristianas de la época, obliga a pensar que sólo los judíos sirios de nacimiento, que abrazaron el cristianismo, serían los responsables de su texto (Johann Gottfried Eichhorn, Einleitung En das Alte Testamento, Leipzig: 1783).


En cuanto al Nuevo Testamento de la ܦܫܺܝܛܬܳܐ (peshiṭto), la traducción podría situarse a principios del siglo V cuando se hizo la revisión de la Vetus Syra, revisión basada en una comparación con la versión griega. Francis Crawford Burkitt († 1935), en su libro Evangelion Da-Mepharreshe (vol. II, 1904), la atribuye a Rabbula obispo de Edesa († ca. 435) que habría proscrito vigorosamente el uso del Diatessaron en la iglesia siríaca. Aunque Rabbula pudo haber hecho cumplir la difusión de la versión siríaca de la ܦܫܺܝܛܬܳܐ (peshiṭto), la teoría de que él fue el responsable de su creación fue cuestionada en 1951 de manera convincente por Arthur Võõbus († 1988), quien ilustró cómo los propios escritos de Rabbula contenían citas de la Vetus Syra y del Diatessaron en su libro Studies in the history of the Gospel text in Syriac.

Por su parte, Haar Romeny (2005) explica que la ܦܫܺܝܛܬܳܐ (peshiṭto) no pudo haber reemplazado abruptamente al Vetus Syra, y comenta que Mathew Black (1953) “abogó por la existencia de un primer texto en la Peshiṭto, al que denominó la «Pre-Peshiṭto", más cercano al Vetus Syra que al texto definitivo posterior de la Peshitto. Las «variantes genéticas» en la tradición textual siríaca, es decir, las lecturas que se encuentran entre el Vetus Syra y la Peshiṭto, trazan el proceso gradual de revisión hacia el griego (Juckel, 2009). Aún así, las lecturas diatesarónicas que aparecen en la Peshiṭto convencieron a Joosten (1996) de que la Peshiṭto estaba basada en una forma revisada del Diatesarón. Una descripción precisa de la relación entre la Peshiṭto, el Vetus Syra y el Diatesarón continuará eludiendo a los estudiosos hasta que se publique una edición crítica de los Evangelios de la Peshiṭto”.

A modo de corolario, quisiéramos terminar parafraseando a Haar Romeny (2005) quien ha resaltado que la versión siríaca bíblica de la ܦܫܺܝܛܬܳܐ (peshiṭto) además de ser un texto de interés académico para los estudiosos y eruditos, ha sido y es, sobretodo, La Biblia de las iglesias siríacas, y, por tanto, una fuente de espiritualidad para ellas durante siglos: utilizada en su oración, en su meditación y para su evangelización, así como citada y explicada como Palabra de Dios, de acuerdo a esta versión, en homilías, comentarios, poesías y otros géneros de su literatura. Junto a esto, sus interpretaciones y tradiciones exegéticas han coloreado la liturgia y los cantos en las iglesias siríacas; y bastantes de los términos específicos de la espiritualidad maronita y de las demás espiritualidades siríacas han tenido su origen en esta versión. Es así, por la Providencia divina, como Dios ha querido comunicarse en la Iglesia Maronita y en las demás iglesias de tradición siríaca con la versión bíblica de la ܦܫܺܝܛܬܳܐ (peshiṭto).

Bibliografía:

BLOCH, Joshua, «Critical Notes. The Authorship of Peshitta» en The Journal of Semitic Languages and Literatures, vol. 35, no. 4, USA; Univesity of Chicago, (1919), 251-222 (recuperado de: https://www.journals.uchicago.edu/doi/pdfplus/10.1086/369885, en 2018); Frants Buhl,Frants, Canon and Text of the Old Testament, Edinburgh: T. & T. Clark, 1892, 185-194 (recuperado de: https://archive.org/details/canontextofoldte00buhl/page/184, en 2018); BURKITT, Francis Crawford, Evagelion Da-Mepharreshe: the Curetonian Version of the four gospels, with the readings of the Sinai palimpsest and the early Syriac patristic evidence, volumen II, London: Cambrige Univesity Press Warehouse, 1904,160-165 (recuperado de: https://archive.org/details/cu31924092359698/page/n6 en 2018); DUVAL, Rubens, «La Littérature syriaque», en Bibliothèque de l’enseignement de l’Histoire ecclésiastique, II, Paris: Librairie Victor Lecoffre, 1900, 31-55 (recuperado de: https://archive.org/details/lalittraturesy00duva/page/30, en 2018); HAAR ROMENY, Bas ter, «The Syriac Versions of the Old Testament» en ATALLAH, Maroun et al. (eds.), Sources Syriacques I. Nos Sources: Arts et Littérature Syriaques, Antelías: CERO, 2005, 75-115; HAAR ROMENY, Bas ter, «Peshitta», en BROCK, Sebastian P., BUTTS, Aaron M., KIRAZ, George A., ROMPAY, Lucas van, Gorgias Encyclopedic Dictionary of The Syriac Heritage, Piscataway, NJ, USA: Gorgias Press, 2011; WRIGHT, William, Catalogue of Syriac Manuscript in the British Museum, acquired since the year 1838, London: Gilbert and Rivington Printers, 1870); VÕÕBUS, Arthur, Studies in the History of the Gospel Text in Syriac, t. II, subs. 128, vol. 496, Corpus Scriptorum Christianorum Orientalium, Beligum: Peeters Publishers 1951.

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Cómo Citar:

MEOUCHI, Alberto. Diccionario Enciclopedico Maronita. Chihuahua, Mexico: iCharbel.editorial (2019). Sitio web: https://www.maronitas.org

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